Última Hora · 11 de septiembre de 2026
Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron el control de la ciudad portuaria de Moka, sobre la costa del mar Rojo, en una de las mayores ofensivas terrestres del grupo en años. Según autoridades yemeníes y del propio movimiento, las fuerzas progubernamentales, entre ellas las Brigadas de los Gigantes y las unidades del Escudo de la Nación, sufrieron bajas y se replegaron hacia el sur de la ciudad para reagruparse.
Moka se encuentra a unos 80 kilómetros del estrecho de Bab el Mandeb, uno de los puntos más estratégicos del comercio marítimo mundial. Un día después de la toma del puerto, los hutíes informaron que habían avanzado hacia la isla de Perim, en la entrada sur del mar Rojo, lo que abre un nuevo frente en el conflicto regional y aumenta la presión sobre las exportaciones de crudo.
En respuesta a la ofensiva, Arabia Saudita atacó el aeropuerto de Moka, según reportó una emisora de los hutíes. La escalada se produce tras semanas de ataques del grupo contra instalaciones petroleras saudíes y buques en la región, y despierta el temor a nuevas interrupciones en una de las rutas por las que circula buena parte del petróleo y de los bienes de consumo del planeta.
El control de este corredor tiene consecuencias globales. Cualquier bloqueo o inseguridad en el paso obliga a las navieras a desviar rutas, encarece los seguros y presiona al alza los precios de la energía y de numerosos productos importados.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, una nueva subida del petróleo se traduce con rapidez en gasolina más cara y en aumentos en el costo de alimentos y mercancías que llegan por barco. Episodios anteriores de tensión en la región ya empujaron el precio del combustible en el área de Asheville, por lo que conviene seguir de cerca lo que ocurre en el mar Rojo.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



