Nacionales · 11 de julio de 2026
Una ley federal aprobada por el Congreso y firmada por el presidente Donald Trump está cambiando las reglas de acceso a la ayuda alimentaria y de salud para millones de personas en Estados Unidos, con un impacto especial en las familias inmigrantes y latinas.
La norma, conocida como H.R. 1, limita la elegibilidad para el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, los antiguos cupones de alimentos) a ciudadanos estadounidenses y a ciertos grupos de inmigrantes con estatus específico, como los residentes permanentes. Con el cambio, refugiados, asilados y personas con protecciones humanitarias que antes calificaban perderán ese beneficio.
La ley también endurece los requisitos de trabajo para más adultos que reciben SNAP y establece recortes que, según organizaciones de defensa, podrían dejar sin cobertura a millones de personas en todo el país. Los efectos comienzan a sentirse a medida que los estados ajustan sus sistemas y aplican las nuevas restricciones.
En el caso de Medicaid y del programa de seguro médico infantil (CHIP), nuevas limitaciones para inmigrantes entrarían en vigor a partir de octubre de 2026, lo que suma preocupación en hogares de estatus mixto, donde conviven ciudadanos e inmigrantes bajo un mismo techo.
Para la comunidad latina de Asheville, el tema es delicado: muchas familias dependen de estos programas para llevar comida a la mesa y cuidar la salud de sus hijos, varios de ellos ciudadanos estadounidenses. Quienes tengan dudas sobre su elegibilidad pueden acudir a las oficinas locales de servicios sociales o a organizaciones comunitarias de confianza.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: National Immigration Law Center.



