Nacionales · 21 de agosto de 2026
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, autorizó este viernes que continúe, al menos por ahora, la construcción de un nuevo y amplio salón de baile en la Casa Blanca, un proyecto impulsado por el presidente Donald Trump y valorado en unos 400 millones de dólares. La decisión suspende de forma temporal un fallo de un tribunal de apelaciones que habría obligado a detener las obras.
La nueva estructura, de unos 90.000 pies cuadrados, reemplazaría el ala este del complejo presidencial. Sin la intervención de la Corte Suprema, la administración habría tenido que frenar los trabajos este mismo viernes, luego de que el Tribunal de Apelaciones del Circuito de D.C. bloqueara el avance del proyecto.
En una orden breve, Roberts dejó en pausa la resolución del tribunal inferior mientras el caso sigue su curso. La administración sostiene que la obra es necesaria, mientras que sus críticos cuestionan tanto el costo como las prioridades de gasto en momentos de presión económica para millones de familias.
El caso se suma a una serie de disputas legales recientes en torno al alcance del poder ejecutivo, un tema que los tribunales han tenido que atender con frecuencia en el último periodo.
Aunque se trata de una obra en Washington, las decisiones sobre los límites del poder presidencial tienen eco en la comunidad latina e inmigrante, que ha visto cómo las acciones ejecutivas afectan de manera directa su vida diaria, desde la política migratoria hasta el uso de los recursos públicos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: SCOTUSblog.



