Última Hora · 8 de agosto de 2026
Un adolescente de 14 años protagonizó un ataque armado en su escuela secundaria en la provincia de Nonthaburi, al norte de Bangkok, Tailandia, que dejó al menos siete personas muertas. Según las autoridades, el joven asesinó primero a sus abuelos en la vivienda familiar y luego se dirigió al plantel, donde abrió fuego contra el personal docente antes de quitarse la vida.
La policía informó que cinco maestros y miembros del personal escolar murieron en el tiroteo, ocurrido el viernes. Varias personas más resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales de la zona. Los investigadores describieron al agresor como un estudiante con problemas que, de acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, habría sido víctima de acoso por parte de compañeros.
El caso reavivó en Tailandia el debate sobre el acceso a las armas de fuego y la seguridad en las escuelas, un país que en años recientes ha vivido otros ataques de gran impacto en centros educativos y guarderías. Las autoridades anunciaron que examinarán cómo el menor obtuvo el arma utilizada y revisarán los protocolos de protección en los planteles.
Este tipo de tragedias resuena con fuerza entre las familias de Asheville y del oeste de Carolina del Norte, donde muchos padres latinos comparten la preocupación por la seguridad de sus hijos en las escuelas. La noticia recuerda que la violencia armada en los centros educativos es un problema que trasciende fronteras y que golpea por igual a comunidades de todo el mundo.
El ataque se suma a una serie de episodios violentos que han sacudido a la opinión pública internacional en los últimos días y mantiene la atención global sobre la protección de niños y adolescentes en los espacios escolares.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: CNN.



