Deportes · 30 de julio de 2026
La UEFA, el organismo que rige el fútbol europeo, votó el jueves boicotear todas las competiciones de la FIFA en protesta por el plan del presidente Gianni Infantino de vender a un grupo de capital privado una participación ligada a la Copa del Mundo. La Concacaf, que agrupa al fútbol de México, Centroamérica, el Caribe y Norteamérica, también rechazó la propuesta, lo que dejó la iniciativa pendiendo de un hilo.
El proyecto contempla la venta de una parte de FIFA Forward Enterprises (FFE) para recaudar unos 20.000 millones de dólares a cambio de influencia sobre los próximos Mundiales, incluidos los derechos de transmisión y los acuerdos comerciales del torneo. La operación, respaldada por el empresario Joshua Kushner, prevé pagos de más de 80 millones de dólares a cada una de las 211 federaciones miembro de la FIFA de aquí a 2037. Infantino fijó el 19 de septiembre como fecha límite para que las asociaciones acepten el plan, que necesita una mayoría de votos.
La UEFA fue contundente en su rechazo. «La UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en competiciones de la FIFA», advirtió el organismo, que sumó una frase que resume el malestar: «Algunas cosas son simplemente demasiado importantes como para venderse». El bloque europeo también reprochó la falta de una consulta seria sobre una decisión de semejante alcance.
La crisis amenaza con debilitar la posición de Infantino al frente de la FIFA y abre interrogantes sobre el calendario deportivo. Existe preocupación de que el pulso termine afectando al fútbol femenino, con el Mundial Femenino de 2027 en Brasil en el horizonte más cercano.
Para la comunidad latina, apasionada del fútbol, la disputa toca una fibra sensible: define quién controla y cómo se financia el torneo más importante del planeta. Que la Concacaf se haya sumado al rechazo coloca a la región en el centro de una discusión que marcará el futuro del deporte.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: ESPN.



