Nacionales · 14 de agosto de 2026
Un fenómeno de El Niño que podría alcanzar una intensidad histórica está tomando fuerza en el océano Pacífico, y los meteorólogos anticipan efectos de gran alcance para Estados Unidos y el resto del mundo en los próximos meses. Ante ese panorama, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) volvió a rebajar su pronóstico para la temporada de huracanes en el Atlántico.
La agencia proyecta ahora entre 7 y 13 tormentas con nombre, de las cuales entre 2 y 6 podrían convertirse en huracanes y hasta 2 alcanzar categoría mayor. El principal motivo de esa temporada por debajo de lo normal es precisamente El Niño, que aumenta la cizalladura del viento en el Atlántico y dificulta la formación y el fortalecimiento de los ciclones.
Un El Niño fuerte no solo influye en los huracanes. Suele alterar los patrones de lluvia y temperatura en gran parte del continente, con inviernos más húmedos en algunas regiones del sur de Estados Unidos y condiciones más secas en otras zonas. Sus efectos también se sienten en América Latina, donde puede provocar sequías e inundaciones.
Los expertos advierten que un pronóstico de temporada tranquila no significa que se pueda bajar la guardia: basta un solo huracán para causar daños graves, como quedó demostrado con episodios recientes en el sureste del país.
Para las comunidades latinas, la información climática tiene un valor práctico. Muchas familias trabajan en la agricultura y la construcción, sectores sensibles al clima, y otras tienen parientes en el Caribe y Centroamérica, regiones expuestas a tormentas y sequías. Prepararse con tiempo, revisar los planes de emergencia y seguir los avisos oficiales ayuda a reducir riesgos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: FOX Weather.



