Política · 15 de julio de 2026
Los votantes hispanos de Texas, que en 2024 se inclinaron con fuerza hacia Donald Trump, muestran ahora un creciente malestar con su política de deportaciones, de acuerdo con nuevos sondeos difundidos en las últimas semanas. El cambio de ánimo podría tener consecuencias importantes de cara a las elecciones intermedias de 2026.
Una encuesta bipartidista de la organización UnidosUS reveló que los votantes hispanos de Texas se sienten presionados económicamente y preocupados por su seguridad. Según ese sondeo, si las elecciones a la Cámara de Representantes se celebraran hoy, más de la mitad de los votantes hispanos del estado (un 54%) respaldaría a los demócratas, frente a un 28% que apoyaría a los republicanos.
Uno de los datos más llamativos es que uno de cada cinco votantes latinos de Texas que apoyaron a Trump en 2024 afirma que reconsideraría su voto. Muchos citan el temor a los operativos migratorios y la sensación de que las familias trabajadoras están siendo señaladas por su origen.
Los republicanos habían apostado por consolidar el apoyo latino conquistado en 2024 para ampliar su ventaja en Texas, pero el descontento con las deportaciones amenaza con complicar ese cálculo. Los demócratas, sin embargo, tampoco tienen garantizado ese respaldo y deberán esforzarse por conectar con estos votantes.
Aunque la encuesta se centra en Texas, refleja un debate que también toca a la comunidad latina de Carolina del Norte, donde el peso del voto hispano sigue en aumento. El mensaje de fondo de muchos votantes es claro: no quieren que se dé por sentado su apoyo.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: UnidosUS.



