Negocios · 9 de agosto de 2026
Las remesas enviadas a México desde el exterior alcanzaron los 30.759 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un aumento de 3,1% frente al mismo periodo del año anterior y un nuevo máximo histórico. La cifra confirma la fortaleza de un flujo que sostiene a millones de hogares mexicanos y que proviene en su gran mayoría de trabajadores migrantes en Estados Unidos.
Solo en junio, los ingresos por remesas totalizaron 5.472 millones de dólares, un incremento anual de 4,2%. Prácticamente la totalidad de estos envíos, alrededor del 99%, circuló por el sistema financiero formal mediante transferencias electrónicas, lo que refleja el peso cada vez mayor de la banca y las plataformas digitales en el envío de dinero.
El dato llama la atención porque ocurre pese a las restricciones impuestas por el gobierno de Trump a los migrantes dentro del sistema financiero estadounidense y a un endurecimiento general de la política migratoria. A pesar de ese entorno, las familias siguen encontrando la manera de mandar apoyo a sus seres queridos.
Los especialistas advierten que el crecimiento se ha moderado respecto a años anteriores y que factores como el tipo de cambio, la inflación y el mercado laboral en Estados Unidos podrían influir en los próximos meses. Aun así, las remesas se mantienen como una de las principales fuentes de divisas para México.
Para la comunidad latina de Asheville y del oeste de Carolina del Norte, estas cifras reflejan un esfuerzo cotidiano: buena parte de los trabajadores hispanos de la región destina parte de su salario a sostener a familiares en sus países de origen. Conocer las opciones más seguras y económicas para enviar dinero puede marcar una diferencia real en el presupuesto familiar.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: El País.



