Última Hora · 7 de octubre de 2026
La Real Academia de las Ciencias de Suecia anunció este miércoles que el Premio Nobel de Química 2026 fue otorgado al francés Henri Kagan y al japonés Kenso Soai por sus avances en la síntesis asimétrica, un campo que explica por qué muchas moléculas existen como imágenes espejo y cómo producir solo la versión que se necesita.
El fenómeno se conoce como quiralidad. Muchas moléculas tienen dos formas que son reflejo una de la otra, como la mano derecha y la izquierda, y aunque parecen idénticas pueden comportarse de manera muy distinta dentro del cuerpo. El trabajo de Kagan, a mediados de la década de 1980, permitió obtener en mayor cantidad una de esas formas, mientras que Soai logró en 2003 la primera reacción capaz de generar un solo tipo de molécula espejo.
La relevancia es enorme para la medicina. Según la Fundación Nobel, muchos medicamentos existen en esas dos variantes: una produce el efecto terapéutico deseado y la otra puede causar efectos secundarios innecesarios y a veces dañinos. Controlar cuál de las dos se fabrica hace que los fármacos sean más seguros y eficaces, y la técnica también se aplica en la producción de sabores y fragancias.
El galardón está dotado con 12 millones de coronas suecas, que se reparten entre los premiados, junto con un diploma y una medalla.
Para las familias latinas de Asheville y el oeste de Carolina del Norte, el anuncio no es solo una noticia científica lejana: la química detrás del premio está presente en los medicamentos que se compran en la farmacia del barrio. Un mejor control de estas moléculas puede traducirse, con el tiempo, en tratamientos más seguros y con menos efectos adversos para quienes dependen de ellos a diario.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Royal Society of Chemistry.



