Nacionales · 25 de septiembre de 2026
El 30 de septiembre, Florida se convertirá en el primer estado del sur de Estados Unidos en alcanzar un salario mínimo de 15 dólares la hora, y en el octavo del país en llegar a ese nivel. El cambio corresponde a la última etapa de la Enmienda 2, un aumento constitucional que los votantes floridanos aprobaron en noviembre de 2020 con poco más del 60 por ciento de los votos, el mínimo exigido para reformar la Constitución estatal.
El salario mínimo estándar subirá de 14 a 15 dólares por hora, mientras que el de los empleados que reciben propinas pasará de 10,98 a 11,98 dólares, manteniendo un crédito de 3,02 dólares por las propinas recibidas. Según estimaciones recogidas por medios de Florida, cerca de 2,5 millones de trabajadores (alrededor de una cuarta parte de la fuerza laboral del estado) se beneficiarán del cambio, con una concentración especialmente alta en restaurantes, hotelería y turismo, sectores donde muchos empleados son inmigrantes latinos.
La Enmienda 2 fue impulsada y financiada en gran parte por el abogado John Morgan, con más de 4,6 millones de dólares invertidos en la campaña, y estableció un calendario de incrementos anuales de un dólar desde una base de 8,56 dólares en 2021. A partir de 2027, los ajustes ya no seguirán ese calendario fijo, sino que se indexarán a la inflación medida por el índice de precios al consumidor para trabajadores urbanos, con revisiones cada mes de septiembre.
El aumento no ha estado libre de fricciones: negocios de hostelería en ciudades como Jacksonville han citado el alza salarial, junto con otros costos operativos, entre las razones de recientes cierres, y en el sur de Florida un operador de restaurantes fue hallado debiendo más de 730.000 dólares en salarios atrasados, lo que muestra que hacer cumplir la norma sigue siendo un reto. Mientras tanto, el salario mínimo federal permanece congelado en 7,25 dólares la hora desde 2009, muy por debajo de la nueva cifra floridana.
Aquí en Carolina del Norte, donde no existe un salario mínimo estatal propio y se aplica el piso federal de 7,25 dólares, la noticia desde Florida sirve como punto de comparación para muchas familias latinas de Asheville y el oeste del estado que trabajan en restaurantes, hoteles y servicios de limpieza, sectores con sueldos similares a los que Florida acaba de dejar atrás. El ejemplo de una enmienda aprobada directamente por los votantes también alimenta el debate, ya presente entre organizaciones laborales y legisladores latinos en el Congreso, sobre si Carolina del Norte y otros estados del sur deberían actualizar sus propios salarios mínimos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Hoodline.



