Locales · 22 de septiembre de 2026
Una osa negra que entró por la fuerza a varias viviendas en la zona de Spooks Branch Road, en el norte de Asheville, estuvo a punto de ser sacrificada, pero una campaña ciudadana logró darle una segunda oportunidad. La Comisión de Recursos de Vida Silvestre de Carolina del Norte (NCWRC) había anunciado que el animal debía ser «sacrificado de manera humanitaria» por el peligro que representaba para las personas, luego de que una resultara herida.
La reacción de la comunidad fue inmediata. Hannah Furgiuele, vecina de Asheville, abrió una petición en Change.org y bautizó a la osa como «Dolly», en honor a la cantante Dolly Parton. La petición superó las 21.000 firmas y convirtió el caso en tema de conversación en toda la región montañosa.
Ante la presión pública, el Zoológico de Carolina del Norte, en Asheboro, ofreció alojar temporalmente al animal si se lograba capturarlo con vida, mientras se busca un hogar permanente. La oficina del gobernador Josh Stein también intervino en las gestiones para evitar el sacrificio.
Los biólogos advierten que capturar a una osa adulta y trasladarla a un entorno de cautiverio no es sencillo y plantea retos físicos y de comportamiento para el animal. La NCWRC informó que sus equipos seguirán intentando atrapar a la osa de forma segura, pese al éxito limitado hasta ahora. La osa fue vista acompañada de sus tres crías.
El caso toca de cerca a las familias del condado de Buncombe, incluidas muchas de origen latino que viven en barrios cercanos a zonas boscosas, donde los encuentros con osos se han vuelto más frecuentes. Las autoridades recuerdan la importancia de asegurar la basura y no dejar alimentos al alcance de la fauna silvestre para reducir estos conflictos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Fox Carolina.



