Nacionales · 21 de septiembre de 2026
Un juez federal bloqueó las restricciones que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) había impuesto al programa de asistencia alimentaria SNAP, conocido popularmente como cupones de alimentos, y que amenazaban con dejar sin ayuda a decenas de miles de residentes permanentes legales.
El juez magistrado Mustafa Kasubhai determinó que las nuevas reglas del USDA eran «arbitrarias y caprichosas». El fallo respondió a una demanda presentada por una coalición de 22 procuradores, encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y el de Oregón, Dan Rayfield. La decisión restablece las protecciones para quienes ingresaron como refugiados o asilados y luego obtuvieron la residencia.
Solo en Nueva York, alrededor de 35.000 residentes permanentes corrían el riesgo de perder sus beneficios bajo la directriz del USDA emitida en octubre de 2025. Esa guía intentaba limitar el acceso de no ciudadanos al programa, ignorando las protecciones legales para exrefugiados y asilados que ya habían ajustado su estatus.
El SNAP es una de las principales redes de apoyo contra el hambre en el país. Con cerca de 1,7 millones de hogares inscritos solo en Nueva York, la resolución evita que los estados carguen con las consecuencias de una directriz federal considerada defectuosa por el tribunal.
Para las familias latinas e inmigrantes del oeste de Carolina del Norte, muchas de ellas con integrantes que son residentes legales, la decisión ofrece un respiro frente al temor de perder ayuda para comprar alimentos. El caso también muestra el papel de los tribunales al frenar cambios que afectan directamente el presupuesto de los hogares.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Hoodline.



