Política · 13 de septiembre de 2026
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió con firmeza al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, luego de que este afirmara que los cárteles del narcotráfico controlan amplias zonas del territorio mexicano. «México no es la piñata de nadie», declaró la mandataria durante su conferencia matutina del 10 de septiembre, en la que rechazó las acusaciones.
Rubio hizo sus comentarios el 9 de septiembre, durante una visita a Quito, Ecuador, donde sostuvo que el combate mexicano contra los cárteles se queda corto e insinuó que Washington podría llegar a actuar sin la cooperación del gobierno mexicano. Las declaraciones reavivaron la tensión bilateral en torno a la seguridad y la soberanía.
Sheinbaum atribuyó el tono de las declaraciones al calendario electoral estadounidense. «Creo que es parte de la campaña electoral en Estados Unidos», dijo, y pidió que no se use a México con fines políticos de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado.
La presidenta defendió la estrategia de seguridad de su gobierno y, a la vez, dirigió la atención hacia factores que, según ella, alimentan al crimen organizado: el consumo de drogas en Estados Unidos, el tráfico de armas fabricadas en ese país hacia México y las redes financieras que sostienen a los grupos criminales.
Para la comunidad mexicana y latina del oeste de Carolina del Norte, el intercambio no es un asunto lejano: muchas familias mantienen lazos directos con México y siguen de cerca cómo se habla de su país de origen en la política estadounidense. El debate sobre seguridad, soberanía y elecciones influye en el clima que rodea a los temas migratorios y comerciales que afectan la vida diaria.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Mexico News Daily.



