Última Hora · 13 de septiembre de 2026
La princesa Astrid de Noruega, hermana mayor del fallecido rey Harald V, murió el viernes a los 94 años, apenas dos días después del funeral de su hermano. Su muerte cierra una semana de duelo para la familia real noruega y para un país que la vio cumplir tareas de representación durante buena parte del siglo pasado.
Astrid asumió el papel de primera dama de Noruega en 1954, cuando tenía 22 años, tras la muerte de su madre, la princesa heredera Marta. Ejerció ese rol de acompañamiento oficial junto a su padre, el rey Olav V, hasta que su hermano Harald se casó en 1968. En 1961 contrajo matrimonio con el empresario Johan Martin Ferner, con quien tuvo cinco hijos.
En marzo pasado la princesa había recibido tratamiento por una neumonía, aunque la casa real no detalló la causa de su fallecimiento. Familiares y allegados la recordaron como una figura cercana y de carácter firme, que sirvió de apoyo a su hermano el rey Harald y al resto de la familia durante décadas de vida pública.
La sucesión de pérdidas en pocos días ha concentrado la atención de la prensa europea, ya que Astrid era la última hija con vida del rey Olav V. Su partida marca el fin de una generación de la monarquía noruega y deja al actual monarca, sobrino de la princesa, al frente de una institución en transición.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, historias como esta recuerdan el peso de los ritos de duelo y del cuidado de los adultos mayores, valores muy presentes en la comunidad hispana. Aunque ocurre a miles de kilómetros, el fallecimiento de una figura tan longeva invita a pensar en la memoria familiar y en el acompañamiento a quienes envejecen, temas cotidianos para muchos hogares inmigrantes.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Euronews.



