Negocios · 13 de septiembre de 2026
La confianza de los consumidores en Estados Unidos se desplomó en septiembre, según la encuesta de la Universidad de Michigan. El índice cayó a 47,8 puntos en la lectura preliminar del mes, muy por debajo de los 51,0 que esperaba el mercado y en su segundo descenso mensual consecutivo. Se trata del segundo registro más bajo desde que existen datos, en 1952, solo superado por el piso alcanzado en mayo.
El componente que mide las condiciones económicas actuales bajó 1,9 por ciento, hasta 50,9 puntos, mientras que el de expectativas se hundió 15,7 por ciento, hasta 45,8. La caída refleja un pesimismo creciente de los hogares sobre lo que viene en los próximos meses.
Las expectativas de inflación también empeoraron. Los consumidores prevén que los precios suban 4,6 por ciento en el próximo año, el nivel más alto desde junio, y 3,4 por ciento a cinco años. Entre los factores que más preocupan figuran el alza de los combustibles y las tensiones comerciales derivadas de los aranceles.
El deterioro se observó en todos los grupos políticos, pero fue más marcado entre los consumidores de mayor edad, los de ingresos bajos y medios y quienes no tienen inversiones en la bolsa. Es decir, golpea con más fuerza a los hogares que viven al día y que sienten de inmediato cada aumento en la gasolina o en el supermercado.
Para muchas familias latinas del oeste de Carolina del Norte, este pesimismo se traduce en decisiones concretas: ajustar el presupuesto, posponer compras grandes o recortar gastos ante la incertidumbre. Entender hacia dónde apunta la economía ayuda a planificar mejor y a proteger los ingresos del hogar frente a nuevas subidas de precios.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: CNBC.



