Negocios · 10 de septiembre de 2026
El petróleo Brent, la referencia internacional, superó los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo y llegó a rondar los 101,5 dólares el miércoles. En paralelo, el diésel escaló hasta un récord de 5,94 dólares por galón, en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán.
El salto de precios responde a los choques en Medio Oriente. Milicias hutíes respaldadas por Irán atacaron varias instalaciones energéticas en Arabia Saudita, entre ellas la refinería de Jazan, con capacidad de 400.000 barriles diarios, mientras Washington y Teherán intercambiaban golpes cerca del estrecho de Ormuz.
Los mayores costos de la energía pesan sobre consumidores, empresas y economías. A las tensiones se suman paros en refinerías y una caída marcada de inventarios, factores que han empujado al alza los precios del diésel y la gasolina a nivel global.
Para las familias, un petróleo caro no se queda en la bomba de gasolina: el combustible influye en el transporte, en el precio de los alimentos y en las facturas de servicios, lo que aprieta los presupuestos del hogar.
En el oeste de Carolina del Norte, trabajadores y familias latinas sienten el golpe cada vez que llenan el tanque o hacen las compras. Los pequeños negocios que dependen del transporte también enfrentan costos más altos que pueden trasladarse a sus clientes.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Fortune.



