Negocios · 4 de septiembre de 2026
Uber Technologies anunció el recorte de alrededor de 3.300 empleos, cerca del 10 por ciento de su plantilla mundial, en una reestructuración destinada a reducir capas de gerencia y a reorientar el gasto hacia sus negocios de transporte, entregas y taxis autónomos. El anuncio lo hizo el director ejecutivo, Dara Khosrowshahi, el miércoles 2 de septiembre, y representa la mayor ronda de despidos de la compañía desde 2020, cuando eliminó 3.700 puestos durante la pandemia.
Como parte del ajuste, la empresa reducirá a la mitad los equipos formados por una o dos personas y dejará ir a empleados que están «a más de siete niveles de distancia» del director ejecutivo. El trabajo remoto también prácticamente desaparece: menos del uno por ciento del personal podrá seguir laborando a distancia.
La decisión llega en un momento en el que grandes empresas de tecnología recortan personal y la inteligencia artificial reorganiza tareas dentro de las compañías. Para muchos trabajadores, la noticia refuerza la sensación de un mercado laboral que se enfría después de años de fuerte contratación.
Los despidos en firmas tecnológicas suelen afectar de manera particular a trabajadores latinos y a los más jóvenes, que en años recientes ganaron terreno en estos empleos pero que a menudo ocupan puestos con menos antigüedad y más expuestos a los recortes. La eliminación del trabajo remoto puede golpear además a quienes se habían mudado lejos de las grandes ciudades buscando un costo de vida más bajo.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, donde muchos combinan empleos de servicios con trabajos por aplicación, el ajuste de una empresa como Uber es una señal a seguir de cerca. Aunque los recortes se concentran en oficinas corporativas, las decisiones de estas plataformas influyen en las condiciones de quienes manejan o reparten para ganarse la vida.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: TechCrunch.



