Última Hora · 3 de septiembre de 2026
Dos superpetroleros fueron alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz durante la noche del lunes 1 de septiembre, en un ataque que reavivó los temores por la seguridad del transporte de crudo en una de las rutas marítimas más importantes del planeta. Según la consultora de seguridad marítima Marisks, los buques resultaron dañados mientras navegaban frente a las costas de Omán, en momentos en que se reanudaban los choques entre Estados Unidos e Irán.
Los barcos afectados son el Sidr, un buque de gran calado operado por la naviera saudí Bahri, y el Senegal Prosperity, un carguero de bandera liberiana operado por la surcoreana Sinokor. El Sidr fue impactado al noreste de Khasab, en territorio omaní, mientras que el Senegal Prosperity sufrió daños en el costado de babor, la sala de máquinas y un tanque de lastre tras el impacto de tres proyectiles. Hasta el momento, ningún grupo ha reclamado la autoría de los ataques.
El incidente ocurrió pocas horas después de que se reactivara el intercambio de golpes entre Washington y Teherán. Estados Unidos afirmó que atacó lanzadores de cohetes iraníes que se preparaban para colocar minas en el estrecho, mientras que Irán respondió con ofensivas contra objetivos en los Emiratos Árabes Unidos y Jordania. La nueva escalada interrumpe la reciente recuperación del tránsito de petroleros por la zona, que había mostrado señales de normalización en las últimas semanas.
El estrecho de Ormuz es un punto clave por el que circula una porción considerable del petróleo que se comercializa en el mundo. Cualquier interrupción prolongada en esa vía tiende a presionar al alza los precios internacionales del crudo y, con ellos, el costo de la gasolina y de otros bienes básicos en Estados Unidos.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, un nuevo repunte en los precios del combustible se siente de inmediato en el bolsillo: encarece los traslados al trabajo, la compra de alimentos y el envío de dinero a los familiares en el extranjero. La evolución de este conflicto conviene seguirla de cerca, porque sus efectos pueden llegar hasta las estaciones de servicio y los supermercados de la región de Asheville.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: World Oil.



