Nacionales · 18 de agosto de 2026
Más de 22 millones de pacientes de Medicare recibieron atención de médicos nacidos fuera de Estados Unidos durante 2024, según un estudio del American Board of Internal Medicine (ABIM) difundido esta semana. El análisis subraya el papel central que cumplen los profesionales extranjeros en el sistema de salud estadounidense, en especial en las comunidades con menos acceso a servicios médicos.
De acuerdo con los hallazgos, los médicos que no nacieron en el país representan cerca de la mitad de los especialistas en medicina interna certificados por la junta. El reporte señala que estos profesionales tienden a ejercer, en mayor proporción, en zonas rurales y en barrios de bajos ingresos, donde suele haber escasez de personal sanitario.
Los autores advierten que este pilar del sistema podría verse afectado por las restricciones migratorias impulsadas por el gobierno de Trump, que dificultan la llegada y permanencia de médicos formados en el extranjero. Una reducción de ese flujo, alertan, agravaría la falta de atención en regiones que ya dependen fuertemente de ellos.
El tema conecta con un debate más amplio sobre el aporte de los inmigrantes a la economía y a los servicios esenciales del país, en un momento en que las políticas de inmigración se han endurecido de forma notable.
Para muchas familias latinas, sobre todo en comunidades rurales y de bajos recursos, el médico de cabecera es con frecuencia un profesional inmigrante que habla su idioma y entiende su realidad. Cualquier cambio que reduzca ese personal repercute directamente en el acceso a la salud de la población hispana.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: MedPage Today.



