Última Hora · 28 de agosto de 2026
El brote de ébola que golpea al este de la República Democrática del Congo se extendió a dos nuevas zonas sanitarias y ya afecta a un total de 60 áreas, según informaron este viernes las autoridades de salud. Se trata del brote de ébola de propagación más rápida del que se tenga registro, y avanza a una velocidad mayor que la de los equipos que intentan rastrearlo y contenerlo.
De acuerdo con los datos disponibles, la epidemia acumula 5.794 casos confirmados y 2.786 muertes. Las dos nuevas zonas afectadas, Biena y Manguredjipa, se ubican en la provincia de Kivu del Norte, donde la tasa de letalidad es más alta que el promedio general del 48 por ciento, en parte por la demora en la respuesta y en la atención de los pacientes.
La expansión ocurre en condiciones extremadamente difíciles. La inseguridad, el desplazamiento de comunidades, una huelga de personal sanitario y los intensos movimientos de población alimentan el contagio y obstaculizan las labores de control. La enfermedad en esta ocasión es causada por el virus de Bundibugyo, una variante poco común para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados, aunque hay ensayos clínicos en marcha.
La Organización Mundial de la Salud advirtió que el brote sigue fuera de control y que podría superar al de África Occidental de 2014 a 2016, el más mortífero de la historia, que dejó más de 11.000 fallecidos. Los equipos internacionales trabajan contrarreloj para reforzar la vigilancia y frenar una curva de casos que hasta ahora no da señales de ceder.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, una emergencia sanitaria de esta magnitud es un recordatorio de la importancia de la prevención, la vacunación y la información confiable en salud pública. Aunque el brote está lejos, la experiencia de pandemias recientes mostró que la coordinación global y el acceso oportuno a la atención médica protegen a comunidades enteras, incluidas las de nuestra región.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Washington Post.



