Última Hora · 24 de agosto de 2026
Las autoridades israelíes abrieron una licitación para construir 1.234 viviendas de colonos en la zona conocida como E1, un corredor estratégico al este de Jerusalén ocupada, según reportaron medios internacionales. La medida traslada uno de los planes de asentamiento más controvertidos de la etapa de aprobación a la de ejecución práctica, al poner el terreno en manos de empresas constructoras.
El plan E1 contempla levantar miles de unidades en un área que conecta el gran asentamiento de Maale Adumim con Jerusalén. Críticos y organismos de derechos humanos advierten que el proyecto partiría en dos el territorio de Cisjordania, separando su zona norte de la sur y dificultando la continuidad de un futuro Estado palestino.
Grupos como Human Rights Watch señalaron que la obra desplazaría a comunidades beduinas que viven en la región y consolidaría la fragmentación del territorio. El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, defensor del plan, lo calificó previamente como un paso «histórico».
La decisión provocó un rechazo inmediato de varios gobiernos europeos y de Canadá, que denunciaron el proyecto como una violación del derecho internacional y advirtieron sobre posibles consecuencias legales y de reputación para quienes participen en la construcción. Naciones de la Unión Europea exigieron a Israel detener el plan.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, muchas atentas a la política de Oriente Medio, el avance del proyecto es un recordatorio de cómo las decisiones sobre territorios en disputa pueden tensar la diplomacia global y alimentar debates que también resuenan en Estados Unidos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



