Nacionales · 20 de agosto de 2026
Liberia acordó recibir hasta 1.200 personas deportadas desde Estados Unidos a lo largo del próximo año, en uno de los mayores acuerdos de este tipo alcanzados por el gobierno de Donald Trump. El anuncio lo hizo esta semana el país de África Occidental, según informó su ministro de Información, Jerolinmek Piah, a la prensa.
Se trata de un pacto para recibir a deportados de terceros países, es decir, migrantes que Estados Unidos no puede enviar de vuelta a sus naciones de origen. Según las autoridades, el grupo incluiría a africanos y también a personas originarias de América del Norte, América del Sur y el Caribe. Un primer grupo de 20 deportados estaría previsto para llegar en los próximos días.
El acuerdo se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para expandir las deportaciones mediante convenios con países dispuestos a recibir a migrantes con los que a menudo no tienen vínculos. Liberia ya había aceptado a un deportado en 2025; como parte de esa relación, Washington extendió la validez de ciertas visas para ciudadanos liberianos de 12 a 36 meses y comprometió 124 millones de dólares para los servicios de salud del país.
Para la comunidad latina, estos acuerdos son relevantes porque muestran cómo se está reconfigurando el sistema de deportaciones: cada vez más personas pueden ser enviadas a naciones distintas a las suyas, lo que genera preocupación entre familias inmigrantes y organizaciones que temen que se debiliten las garantías sobre el destino final de los deportados.
Grupos de derechos humanos han cuestionado este tipo de convenios por el riesgo que suponen para personas trasladadas a países donde no hablan el idioma ni tienen redes de apoyo. El gobierno estadounidense, por su parte, los presenta como una herramienta para agilizar las expulsiones.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



