Nacionales · 18 de agosto de 2026
El gobierno de Estados Unidos dio este martes un paso para retirar una de las protecciones ambientales más amplias del país. El Servicio Forestal, dependiente del Departamento de Agricultura, propuso derogar la llamada Regla Roadless (o Regla de Áreas sin Caminos) de 2001, que durante casi 25 años ha frenado la construcción de carreteras y la tala en los rincones más silvestres de los bosques nacionales.
La norma protege alrededor de 58 millones de acres en todo el país. Según la propuesta, la derogación levantaría las restricciones sobre la apertura de caminos y el aprovechamiento maderero en más de 44 millones de acres. El gobierno sostiene que el cambio dará más flexibilidad para manejar los bosques, reducir el riesgo de incendios y fomentar la actividad maderera en zonas rurales.
La medida no es inmediata: forma parte de un proceso de reglamentación de varias etapas que incluye un periodo de comentarios públicos antes de que cualquier cambio entre en vigor. Grupos ambientalistas ya anunciaron que se opondrán, al advertir que abrir estas áreas a caminos y maquinaria podría dañar bosques maduros, fuentes de agua y hábitats de fauna silvestre que hoy están prácticamente intactos.
El debate enfrenta dos visiones sobre el uso de las tierras públicas: una que prioriza la explotación de recursos y la prevención de incendios mediante intervención, y otra que defiende conservar los bosques sin caminos como reservas de agua limpia, biodiversidad y recreación. La decisión final podría redefinir el manejo de millones de acres durante décadas.
El tema resuena en el oeste de Carolina del Norte, hogar de los bosques nacionales Pisgah y Nantahala. Muchas familias latinas de la región trabajan en la silvicultura, la agricultura y el turismo, o disfrutan de estos bosques para acampar, pescar y caminar. Cambios en su manejo pueden influir en el empleo, en la calidad del agua y en el riesgo de incendios que afectan a toda la comunidad.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Hill.



