Nacionales · 17 de agosto de 2026
El gobierno de Donald Trump anunció este lunes que suspende de manera temporal la construcción de un polémico proyecto fronterizo en el Parque Nacional Big Bend, en el sur de Texas, mientras el titular de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, realiza una visita para hacer una evaluación personal en el terreno. «CBP está pausando toda la actividad de construcción en el Parque Nacional Big Bend mientras yo visito el lugar y realizo una evaluación en persona», escribió Scott en la red social X.
El proyecto ha enfrentado una intensa oposición de demócratas y republicanos, un rechazo poco común ante una de las promesas insignia del presidente. Los críticos sostienen que la obra daña el entorno natural del parque y que el terreno remoto y accidentado de la región, con montañas escarpadas, cañones profundos y desiertos extensos, ya funciona como una barrera natural que disuade a migrantes y contrabandistas. Los cruces fronterizos en esa zona han sido bajos.
A comienzos de año, la CBP había desistido de levantar un muro de bolardos de 30 pies de altura a través de los parques, pero seguía adelante con otras medidas: una nueva carretera, iluminación, kilómetros de barreras diseñadas para frenar el paso de vehículos y tecnología de vigilancia, como cables de fibra óptica enterrados bajo las cercas. La semana pasada se vieron excavadoras despejando terreno en el parque, lo que aumentó la preocupación. El senador republicano por Texas John Cornyn escribió al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para expresar sus reparos.
El Congreso otorgó al gobierno 46.000 millones de dólares el verano pasado para levantar un muro desde el océano Pacífico hasta el Golfo, y la administración ha avanzado a toda velocidad, dejando sin efecto numerosas regulaciones. No está claro si esta pausa breve anticipa un freno más permanente, pero refleja la fuerza de la oposición. La obra proyectada en la zona ronda los 1.700 millones de dólares e incluye barreras vehiculares, caminos de patrullaje y nueva tecnología de vigilancia.
Para la comunidad latina, el desenlace de este proyecto importa más allá de Texas: el debate sobre el muro define buena parte de la política migratoria del país y afecta a familias con raíces a ambos lados del río Bravo. La disputa también muestra que las decisiones sobre la frontera no siempre siguen líneas partidistas, y que la voz de residentes locales y autoridades de ambos partidos puede pesar en la política nacional.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Associated Press.
