Deportes · 30 de julio de 2026
El piloto mexicano Sergio Checo Pérez vivió un fin de semana complicado en el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1, donde se vio obligado a abandonar la carrera tras romperse la suspensión de su monoplaza. El tapatío tuvo que retirarse cuando la prueba avanzaba, cerrando un evento para el olvido en el circuito de Hungaroring, uno de los trazados más exigentes del calendario.
El fin de semana ya había sido cuesta arriba para Pérez, quien tuvo que arrancar desde el pit lane después de que su equipo, Cadillac, realizara modificaciones en el auto. La escudería estadounidense, que compite en su primera temporada en la Fórmula 1, no logró sumar puntos: su otro piloto, Valtteri Bottas, también tuvo una jornada difícil, por lo que ambos monoplazas terminaron con un balance negativo.
Pérez regresó este año a la parrilla con Cadillac tras una pausa, y el proyecto atraviesa la curva de aprendizaje habitual de un equipo nuevo. El propio piloto ha reconocido que hay mucho trabajo por delante para mejorar el ritmo del auto y pelear posiciones más adelante en la temporada.
La carrera en Hungría suele ser la última antes del receso de mitad de año, lo que da a los equipos un tiempo valioso para corregir fallas y regresar con mejoras. Para Cadillac, el objetivo será dejar atrás los problemas mecánicos y darle a Pérez un auto más confiable en la segunda mitad del campeonato.
La trayectoria de Checo Pérez despierta gran interés entre los aficionados mexicanos y latinos, incluidos muchos seguidores del automovilismo en el oeste de Carolina del Norte, que ven en él a uno de los referentes de la región en el deporte motor mundial.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: ESPN.



