Negocios · 26 de julio de 2026
El anunciado cierre de la planta procesadora de res de JBS USA en Souderton, Pensilvania, ha sacudido a la comunidad del condado de Montgomery. La instalación dejará de operar el 14 de agosto y pone en riesgo alrededor de 1.700 empleos, según la notificación presentada por la compañía.
JBS informó que junto a la planta de Souderton también cerrará otra instalación en Tennessee, como parte de una reorganización de sus operaciones. La noticia dejó a muchos trabajadores entre la sorpresa, la tristeza y la determinación de buscar apoyo mientras se acerca la fecha del cierre.
Líderes empresariales y legisladores locales anunciaron que intentarán asistir a los empleados afectados con recursos de reentrenamiento y búsqueda de trabajo. La preocupación es grande porque una planta de este tamaño sostiene no solo a sus trabajadores, sino a proveedores, transportistas y comercios de la zona.
El sector empacador de carne emplea en Estados Unidos a una fuerza laboral con fuerte presencia latina e inmigrante, que a menudo desempeña las tareas más duras de la cadena. Por eso, cierres como este suelen golpear con especial fuerza a las familias hispanas que dependen de estos salarios.
Aunque la planta está en Pensilvania, el caso ilustra una realidad que también toca a la comunidad latina de Carolina del Norte: la estabilidad del empleo en la industria alimentaria y manufacturera es clave para el presupuesto familiar, y conviene conocer los derechos y recursos disponibles ante un despido masivo.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Morning Call.



