Última Hora · 22 de julio de 2026
El gobierno del presidente Donald Trump avanzó esta semana en un acuerdo de cooperación nuclear con Arabia Saudita que, según fuentes citadas por la prensa, planea enviar al Congreso en los próximos días. El pacto contempla compartir tecnología de energía nuclear civil con el reino y podría permitir, bajo ciertas condiciones, el enriquecimiento de uranio en territorio saudita.
Lo que ha generado mayor preocupación es que el borrador no incluye varias de las salvaguardas que Washington suele exigir en este tipo de acuerdos, entre ellas inspecciones reforzadas del Organismo Internacional de Energía Atómica. Analistas advierten que un programa nuclear saudita con capacidad de enriquecimiento, incluso con fines civiles, podría acelerar una carrera armamentista en una región ya tensionada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El acuerdo, de aproximadamente 30 años de duración, daría a empresas estadounidenses un papel central en la construcción y operación de la infraestructura nuclear saudita. Voces en Israel, incluidos exfuncionarios de defensa, han criticado el entendimiento y lo describen como un riesgo para la seguridad regional. El pacto tampoco quedó condicionado, según los reportes, a una normalización de relaciones entre Arabia Saudita e Israel.
La decisión llega en medio de una escalada militar en Medio Oriente y con el Congreso a punto de revisar los términos, un proceso que podría abrir un debate político intenso en Washington sobre proliferación nuclear y alianzas estratégicas.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, un episodio de esta magnitud no es un asunto lejano: la inestabilidad en Medio Oriente suele traducirse en movimientos bruscos en el precio de la gasolina y la energía, que golpean directamente el presupuesto de los hogares trabajadores. Seguir de cerca estas decisiones ayuda a entender por qué cambian ciertos costos del día a día.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Reuters.



