Nacionales · 22 de julio de 2026
Una serie de tormentas intensas descargó fuertes lluvias sobre Virginia Occidental en los últimos días y provocó inundaciones repentinas que dañaron viviendas, caminos e infraestructura en varias comunidades. El gobernador Patrick Morrisey declaró el estado de emergencia para las zonas más afectadas y activó medidas de preparación ante la amenaza de nuevas crecidas.
En algunas localidades cayeron más de siete pulgadas de lluvia en poco tiempo, lo que superó la capacidad de drenaje y desató corrientes que arrastraron todo a su paso. El condado de Barbour fue uno de los primeros en recibir la declaración de emergencia tras las tormentas del fin de semana, y el condado de Lewis continúa con las labores de recuperación luego de sufrir inundaciones considerables.
Las autoridades estatales extendieron alertas de preparación a los 55 condados de Virginia Occidental ante el pronóstico de más lluvias y la posibilidad de inundaciones súbitas adicionales. Equipos de emergencia y cuerpos policiales trabajan en las tareas de rescate, evaluación de daños y apoyo a las familias desplazadas, mientras se pide a los residentes evitar los caminos anegados.
Para el oeste de Carolina del Norte, la situación en el estado vecino resuena con fuerza. La región todavía se recupera del huracán Helene, que en 2024 dejó inundaciones devastadoras, y muchas familias latinas conocen de cerca lo que significa perderlo todo por el agua. Historias como la de Virginia Occidental recuerdan la importancia de estar preparados ante el clima extremo.
Los expertos insisten en tener un plan familiar de emergencia, conocer las rutas de evacuación y mantenerse atentos a los avisos oficiales. Para los hogares inmigrantes, informarse en su propio idioma y saber a qué recursos acudir puede marcar la diferencia cuando llega una tormenta.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: WVNS 59 News.
