Negocios · 18 de julio de 2026
Un juez federal de Estados Unidos otorgó el viernes 17 de julio el estatus de demanda colectiva a los litigios presentados por consumidores y otros compradores de carne de res contra las principales empacadoras del país, en un caso que busca miles de millones de dólares por presunta fijación de precios.
La decisión significa que los compradores afectados pueden litigar en conjunto en lugar de hacerlo caso por caso, lo que en la práctica multiplica el peso del reclamo. Las demandas sostienen que las grandes procesadoras de carne coordinaron su comportamiento en el mercado para limitar la oferta y sostener los precios al alza.
El caso se suma a una serie de litigios antimonopolio que en años recientes han sacudido a la industria cárnica estadounidense. En febrero de 2025, por ejemplo, la empresa JBS aceptó pagar 83,5 millones de dólares para resolver acusaciones de que había conspirado con otras empacadoras para restringir la oferta en el mercado de la carne de res en Estados Unidos.
Un fallo de esta naturaleza no reduce los precios de inmediato en el supermercado, pero abre la puerta a compensaciones para quienes compraron carne durante el periodo en disputa y coloca bajo escrutinio judicial la estructura de un sector altamente concentrado, en el que unas pocas compañías controlan la mayor parte del procesamiento.
Para las familias latinas de Asheville y del oeste de Carolina del Norte, donde la carne de res sigue siendo un componente central de la comida diaria y del gasto semanal en el mercado, el desenlace de este caso importa. También afecta a los muchos trabajadores latinos empleados en plantas procesadoras de carne en Carolina del Norte y estados vecinos, cuyo sector queda ahora bajo mayor observación.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Reuters.



