Última Hora · 18 de julio de 2026
Una oleada de ataques con drones lanzada por Ucrania contra varias regiones de Rusia dejó al menos ocho personas muertas y más de sesenta heridas durante la madrugada del sábado 18 de julio, en uno de los episodios más letales de los últimos meses dentro de la campaña ucraniana contra la infraestructura logística y energética rusa.
Según informaron las autoridades regionales, siete de las víctimas mortales eran trabajadores de un almacén de comercio electrónico ubicado en la región de Moscú, cerca de la ciudad de Elektrostal. El impacto provocó un incendio en las instalaciones y obligó a desplegar equipos de rescate durante varias horas para atender a los heridos y remover escombros.
En paralelo, otro dron alcanzó un depósito de combustible en la ciudad de Noginsk, también en la región de Moscú, donde se desató un incendio que dejó dos personas lesionadas. El gobernador regional, Andrei Vorobyov, indicó que las autoridades ordenaron la evacuación preventiva de un hospital materno situado en las cercanías del depósito.
Los ataques se enmarcan en una estrategia ucraniana de golpear centros de almacenamiento de combustible y nodos logísticos lejos de la línea del frente, una táctica que en los últimos meses ha afectado refinerías, terminales petroleras y plantas de gas en distintos puntos del territorio ruso. Moscú, por su parte, ha respondido con bombardeos masivos sobre ciudades ucranianas.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, la continuidad de esta guerra no es un asunto lejano: los ataques contra infraestructura petrolera y logística tienden a presionar los mercados internacionales de combustible, y esa presión se siente después en el precio de la gasolina, del transporte de carga y de los alimentos que se compran cada semana en Asheville.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



