Nacionales · 9 de julio de 2026
La participación de México en el Mundial 2026 terminó el domingo con una derrota 3-2 ante Inglaterra, pero el recorrido de la selección dejó algo más que fútbol: un notable aumento de mexicoamericanos que viajan al sur para reconectar con sus raíces, su idioma y su cultura. Así lo documenta un reportaje del diario El País, que retrata cómo el torneo se convirtió en un puente emocional para muchas familias.
La tendencia es anterior al Mundial, pero se ha intensificado en medio de lo que muchos describen como un clima hostil hacia los inmigrantes y una intensa ofensiva contra las personas sin documentos en Estados Unidos. El sentimiento de rechazo, señala el reportaje, se extiende desde Los Ángeles hasta El Paso.
Las ventas de camisetas oficiales son uno de los indicadores citados: más de cinco millones de unidades vendidas, la mitad de ellas en Estados Unidos, un récord para la FIFA. Leny Hernandez, empresario de 32 años y exsoldado, viajó de El Paso a Ciudad de México y resumió su sentir: «No lo veo como una derrota, sino como una victoria. Sigo creyendo en el sueño».
Carlos González Gutiérrez, cónsul general de México en Los Ángeles, destacó que este acercamiento «es más mainstream, con gente más joven». Para Daphne Amezcua, trabajadora social de 21 años, la búsqueda de identidad tiene raíces profundas: «Cuando un lado te rechaza, miras al sur, la tierra de tus ancestros, para buscar aceptación», dijo, al recordar que su madre, con papeles en regla, todavía teme salir de casa.
Para la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte, la historia resuena: en momentos de presión e incertidumbre, muchas familias encuentran en la cultura, el idioma y el deporte una forma de afirmar quiénes son y de fortalecer los lazos entre generaciones.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: El País.
