Nacionales · 8 de julio de 2026
Después de que la Corte Suprema confirmara la ciudadanía por nacimiento y rechazara la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba eliminarla, legisladores republicanos comenzaron a impulsar nuevas propuestas para restringir el llamado «turismo de nacimientos» y limitar la entrada de mujeres extranjeras embarazadas a Estados Unidos.
El máximo tribunal falló, en una decisión de 6 votos contra 3, que la Enmienda 14 garantiza la ciudadanía a prácticamente todas las personas nacidas en territorio estadounidense. La resolución fue celebrada por organizaciones de derechos de los inmigrantes, que sin embargo advirtieron que se mantendrán vigilantes ante nuevos intentos de reducir ese derecho.
Ante ese escenario, algunos congresistas republicanos analizan medidas administrativas y legislativas para desalentar que ciudadanas de otros países viajen a Estados Unidos con el propósito de dar a luz. Los críticos sostienen que estas iniciativas podrían abrir la puerta a controles migratorios más amplios y a cuestionamientos sobre el estatus de familias inmigrantes.
El debate se inserta en un clima político marcado por el endurecimiento de la agenda migratoria y por decisiones judiciales que, incluso sin eliminar la ciudadanía por nacimiento, han avalado buena parte de las políticas de la actual administración en materia de inmigración.
Para la comunidad latina, el tema es de especial relevancia: la ciudadanía por nacimiento ha sido durante generaciones una vía fundamental para que los hijos de inmigrantes accedan plenamente a sus derechos. Cualquier cambio en su alcance afectaría de forma directa a millones de familias hispanas en todo el país.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Spectrum News.



