Última Hora · 6 de julio de 2026
La víspera del partido de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica en Seattle quedó marcada por una controversia mundial: el presidente Donald Trump confirmó que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir la revisión de la tarjeta roja de Folarin Balogun, el máximo goleador estadounidense en el Mundial 2026. Poco después, el organismo rector del fútbol suspendió la sanción del delantero hasta después del torneo, lo que le permite jugar este lunes.
Balogun fue expulsado durante la victoria 2-0 de Estados Unidos sobre Bosnia y Herzegovina el miércoles pasado, tras pisar de manera involuntaria el tobillo de un rival en una disputa por el balón. La roja fue considerada dudosa por muchos, y tanto el técnico Mauricio Pochettino como otras voces del fútbol estadounidense expresaron su molestia, aunque en un inicio parecían aceptar la suspensión de un partido. La Federación de Fútbol de Estados Unidos también realizó sus propias gestiones ante la FIFA.
La decisión generó fuertes críticas internacionales. El técnico de Noruega, Stale Solbakken, la calificó como un gran error de la FIFA y dijo sentir pena por Estados Unidos, porque incluso si gana, el partido quedará marcado por esta polémica. Trump, por su parte, celebró la medida en su red Truth Social y agradeció a la FIFA por revertir lo que llamó una grave injusticia.
El caso llega en un momento delicado del torneo: Estados Unidos enfrenta a Bélgica este lunes en Seattle, en una revancha del duelo que perdió en 2014. La cercana relación entre Trump e Infantino, que se ha exhibido públicamente durante todo el Mundial, queda ahora bajo un escrutinio aún mayor.
Para la comunidad latina de Asheville y el oeste de Carolina del Norte, donde el Mundial 2026 se vive con intensidad, la polémica toca de cerca: millones de aficionados hispanos siguen el torneo en Estados Unidos y este tipo de decisiones alimenta el debate sobre la limpieza de la competencia que se celebra en su propio país.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Guardian.



