Deportes · 6 de julio de 2026
El sueño mundialista de México terminó la noche del domingo en el Estadio Azteca, donde Inglaterra se impuso 3-2 en un partido dramático de octavos de final ante 80.824 aficionados. El duelo comenzó con una hora de retraso por tormentas eléctricas, pero desde el arranque la afición de El Tri creó un ambiente ensordecedor en el coloso de Santa Úrsula.
Jude Bellingham silenció al estadio con un doblete relámpago a mitad del primer tiempo: primero remató de cabeza al minuto 36 un centro de Bukayo Saka, y apenas 98 segundos después definió tras una pared con Harry Kane para el 2-0. El inglés se convirtió en el primer jugador en marcar dos goles en el Azteca en un Mundial desde Diego Maradona en 1986.
México reaccionó empujado por los cantos de «Sí se puede»: Julián Quiñones descontó y desató la locura en las tribunas. Después vino una secuencia inédita: Kane amplió la ventaja de penal al minuto 60, tras una falta de Raúl Rangel sobre Anthony Gordon, y luego el propio capitán inglés cometió el penal que Raúl Jiménez, quien brilló toda la noche ante el portero Jordan Pickford, convirtió al 69 para el 3-2. Kane se volvió el primer jugador desde 1966 en anotar y provocar un penal en el mismo partido mundialista.
Con 11 minutos de tiempo agregado y México volcado al ataque, Inglaterra, que terminó con diez hombres, resistió el asedio final. Era la primera vez en el torneo que El Tri recibía gol, tras mantener el arco en cero en la fase de grupos y en los dieciseisavos. Los ingleses enfrentarán a Noruega el sábado en Miami por los cuartos de final.
Para la afición mexicana y latina de Asheville, que llenó restaurantes y reuniones familiares durante todo el torneo, la eliminación duele el doble por haber ocurrido en casa y en el Azteca. Aun así, el equipo se despide con una actuación valiente que mantuvo viva la ilusión hasta el último minuto.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: ESPN.



