Política · 4 de julio de 2026
Un grupo de legisladores demócratas presentó esta semana en el Senado de Estados Unidos la Ley del Salario Digno para Todos (Living Wage For All Act), una propuesta que elevaría gradualmente el salario mínimo federal hasta 25 dólares por hora. El senador Chris Murphy, de Connecticut, introdujo la iniciativa en la cámara alta luego de que las representantes Delia Ramírez, de Illinois, y Analilia Mejia, de Nueva Jersey, la impulsaran en la Cámara de Representantes. El salario mínimo federal, fijado en 7.25 dólares, no ha cambiado desde 2009.
Según el texto de la propuesta, los grandes empleadores corporativos tendrían hasta 2032 para alcanzar el piso de 25 dólares, mientras que el resto de las empresas contaría con un plazo más largo, hasta 2039. La ley también eliminaría de forma gradual los salarios subminimos que hoy se pagan a trabajadores con propinas, personas con discapacidad y trabajadores jóvenes, y establecería que, una vez alcanzado el nivel de 25 dólares, el salario mínimo se ajuste automáticamente para equivaler a dos tercios del salario mediano nacional.
La representante Ramírez, principal impulsora de la medida en la Cámara baja, señaló que creció viendo a sus padres inmigrantes y a sus vecinos trabajar en varios empleos con salario mínimo solo para sobrevivir, y afirmó que un salario mínimo no equivale a un salario digno. La representante Mejia, quien antes impulsó el aumento del salario mínimo de Nueva Jersey a 15 dólares, sostuvo que la economía actual no refleja la realidad de las familias trabajadoras y que es momento de construir un sistema que funcione para todos, no solo para las grandes corporaciones. La propuesta cuenta con el respaldo de organizaciones como UnidosUS, la NAACP y varios sindicatos, entre ellos SEIU International.
Para la comunidad latina de Asheville y el oeste de Carolina del Norte, muchos de cuyos integrantes trabajan en construcción, hostelería, agricultura y servicios de limpieza, con frecuencia por salarios cercanos al mínimo estatal, esta propuesta federal resulta directamente relevante. El estancamiento del salario mínimo federal desde hace más de década y media, combinado con el alza del costo de vida, ha golpeado con particular fuerza a trabajadores inmigrantes y sus familias, que suelen tener menos margen para negociar mejores condiciones laborales.
La iniciativa enfrenta un camino incierto en un Congreso dividido, donde republicanos han mostrado poco interés en aumentos significativos al salario mínimo federal. Aun así, el respaldo de legisladoras latinas prominentes y de decenas de organizaciones civiles y laborales busca mantener el tema en la agenda de cara a las elecciones intermedias de 2026.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Yonkers Times.



