Locales · 4 de julio de 2026
El Ejército de Salvación anunció que a partir del 1 de octubre de 2026 pausará los servicios de refugio en su Centro de la Esperanza, ubicado en el 204 de la calle Haywood, en el centro de Asheville. Se trata de la primera vez en casi 50 años que la organización suspende esta operación, aunque aclaró que el banco de alimentos y el resto de sus programas en Haywood Road, en West Asheville, seguirán funcionando con normalidad.
Según el capitán Phillip Stokes, oficial al mando de la organización en la zona, la decisión responde a una falta de fondos. El refugio depende por completo de donaciones de la comunidad y este año no se ha logrado reunir el dinero necesario para sostenerlo. «No hemos tenido el dinero que necesitamos para mantenerlo abierto. Cuesta 90.000 dólares al mes solo operar ese refugio», explicó Stokes.
El Centro de la Esperanza alberga actualmente a 65 personas cada noche. Los residentes suelen permanecer entre tres meses y dos años mientras buscan empleo y una vivienda permanente, con una tasa de éxito reportada del 85 por ciento. Jason Caldwell, quien lleva más de un mes viviendo allí, contó que el refugio lo ayudó a retomar su seguro de incapacidad, conseguir atención médica y encontrar oportunidades de trabajo, además de acompañarlo tras la muerte reciente de su madre. Caldwell dijo que planea donar lo que pueda, incluso ofreciendo su trabajo, para ayudar a mantener el lugar abierto.
Esta noticia preocupa especialmente a la comunidad latina de Asheville, donde muchas familias inmigrantes recurren a este tipo de refugios y bancos de alimentos como red de apoyo ante crisis de vivienda, pérdida de empleo o los efectos persistentes del huracán Helene. La posible salida de decenas de personas sin un lugar donde alojarse a partir de octubre podría aumentar la presión sobre otros servicios sociales de la región, en un contexto en el que la falta de vivienda ya ha crecido de forma notable en Carolina del Norte tras el huracán.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: WLOS.



