Nacionales · 1 de julio de 2026
El gobernador de Utah, Spencer Cox, declaró un estado de emergencia y restringió el uso de fuegos artificiales de cara a la temporada de julio, mientras el llamado Cottonwood Fire se convertía en el mayor incendio forestal activo de Estados Unidos. El fuego, alimentado por condiciones secas y vientos fuertes, se ha propagado con rapidez y ha obligado a evacuar a varias comunidades.
Las autoridades ampliaron la facultad del servicio forestal estatal para limitar los fuegos artificiales, una medida que llega justo antes de las celebraciones del 4 de Julio, cuando el uso de pirotecnia suele dispararse. La decisión busca reducir el riesgo de nuevos focos de incendio en un territorio ya golpeado por la sequía y el calor de inicios del verano.
Utah venía advirtiendo sobre el peligro: el estado había declarado una emergencia por sequía en mayo, y las altas temperaturas de las últimas semanas dejaron los pastos y los bosques especialmente vulnerables. Los equipos de bomberos trabajan para contener las llamas, que durante la noche avanzaron y provocaron nuevas órdenes de evacuación.
El episodio se enmarca en una temporada de incendios que preocupa a buena parte del oeste del país. Para las familias latinas, incluidas muchas que trabajan al aire libre en la agricultura y la construcción, el humo y el calor extremo representan un riesgo de salud directo, además de afectar los planes de celebración del feriado.
En el oeste de Carolina del Norte, la noticia sirve de recordatorio sobre la importancia de acatar las restricciones locales de pirotecnia y las alertas de las autoridades durante los días de mayor riesgo, sobre todo en zonas rurales y boscosas.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: ABC News.



