Última Hora · 24 de junio de 2026
Las fuerzas armadas de Ucrania informaron que durante la noche atacaron una gran planta de procesamiento de gas natural y dos centros de comunicaciones por satélite en territorio ruso, en una nueva fase de su campaña de ataques de largo alcance. Según el Estado Mayor ucraniano, el objetivo principal fue la planta de procesamiento de gas de Oremburgo, ubicada en los Urales del sur, cerca de la frontera con Kazajistán y a más de 1.200 kilómetros de la línea del frente.
El complejo de Oremburgo es uno de los mayores de su tipo en el mundo y alberga la única planta de helio de Rusia. Produce helio, usado en motores de cohetes de combustible líquido y en sistemas de guía, así como etano, un componente clave en la fabricación de combustible sólido para cohetes y pólvora. El Estado Mayor ucraniano aseguró que el ataque provocó un incendio en las instalaciones, aunque la versión no pudo verificarse de forma independiente y las autoridades rusas no se pronunciaron de inmediato.
Entre los blancos también figuraron dos centros de comunicaciones satelitales usados por el ejército ruso: el centro espacial de Dubná, cerca de Moscú, descrito como el mayor complejo terrestre de comunicaciones por satélite de Rusia, y otro en la región de Vladímir. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que Moscú ordenó reubicar parte de sus sistemas de defensa aérea hacia la capital y hacia el puente de Crimea (Kerch), una vía esencial para abastecer a las tropas rusas. Zelenski reiteró que aceptó un alto el fuego incondicional reclamado por el presidente Donald Trump, mientras que Vladímir Putin lo ha rechazado.
La ofensiva se produce con la guerra ya en su quinto año. Las autoridades ucranianas también reportaron ataques con drones que dejaron sin electricidad a la ciudad de Sevastópol, en Crimea, y ordenaron una evacuación obligatoria a partir del 1 de julio en comunidades de la región de Chérnigov, fronteriza con Bielorrusia. En medio de los combates murieron al menos seis personas, entre ellas dos trabajadores de la organización de desminado Norwegian People’s Aid, según las partes implicadas.
Para la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte, la continuidad de la guerra tiene efectos concretos: las tensiones en los mercados de energía influyen en los precios de la gasolina y de bienes básicos que golpean el presupuesto familiar. Además, muchas familias inmigrantes siguen de cerca conflictos internacionales que pueden afectar a parientes en distintos países y a la estabilidad económica general.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Associated Press / ClickOrlando.



