Política · 6 de octubre de 2026
El cierre del gobierno federal entró en una fase más dura. La Casa Blanca comenzó a enviar avisos de despido (conocidos como RIF) a cerca de 4.200 empleados federales en al menos seis dependencias: los Departamentos de Comercio, Educación, Salud y Servicios Humanos, Vivienda, Seguridad Nacional y el Tesoro. Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) notificaron a unos 1.200 trabajadores, aunque alrededor de la mitad fueron reincorporados tras una falla en el sistema.
El impacto en los salarios se siente de inmediato. Los empleados civiles recibieron un cheque reducido por el trabajo de septiembre, y el primer pago completamente perdido correspondería al periodo del 5 al 18 de octubre si el cierre continúa. A los militares se les indicó que cobrarían con fondos disponibles.
El presidente Donald Trump defendió los recortes y aseguró que apuntan a programas “que los demócratas quieren”, y agregó: “Será mucho”. En el centro del conflicto está el reclamo demócrata de extender los subsidios de seguro médico que ayudan a millones de familias a pagar sus primas, mientras los republicanos se niegan a ceder. Sin un acuerdo de presupuesto, la parálisis se prolonga.
La disputa golpea de lleno a la comunidad latina. Miles de familias hispanas dependen de empleos federales, de servicios que ahora funcionan a media máquina y de la cobertura médica subsidiada que está en juego. Oficinas como la de Vivienda Justa e Igualdad de Oportunidades figuran entre las más afectadas, justo cuando muchas familias necesitan ayuda con alquileres y trámites.
Las organizaciones comunitarias piden a los trabajadores afectados informarse sobre sus derechos y sobre los recursos de emergencia disponibles mientras se resuelve el estancamiento en Washington.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: FEDmanager.
