Última Hora · 4 de octubre de 2026
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) confirmó que al menos 10 civiles, en su mayoría mujeres y niños, murieron y otros nueve resultaron heridos en una serie de ataques aéreos lanzados por Pakistán en el este de Afganistán la madrugada del jueves 1 de octubre. Los bombardeos alcanzaron distritos de la provincia de Kunar y también zonas de la provincia de Helmand.
El vocero del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, denunció que los ataques golpearon viviendas civiles y los calificó como un acto de agresión que viola todos los principios aceptados. Pakistán, por su parte, sostuvo que se trató de operaciones aéreas planificadas y calibradas contra escondites de grupos armados, y afirmó haber dado de baja a unos 22 presuntos milicianos.
La violencia transfronteriza se ha intensificado desde finales de 2025. Islamabad acusa a las autoridades talibanas de dar refugio a combatientes del Tehrik-e-Taliban Pakistán (TTP), algo que Kabul niega. Según la ONU, los enfrentamientos en la frontera han dejado más de 1.100 civiles muertos o heridos en lo que va de 2026, y los intentos de mediación de países como China, Rusia, Turquía y Arabia Saudita no han logrado frenar la escalada.
UNAMA pidió desescalar el conflicto, retomar el diálogo, respetar el derecho internacional y adoptar medidas para evitar nuevos daños a la población civil. El episodio ocurre en un momento de máxima tensión entre dos vecinos con armamento considerable, lo que alimenta el temor de un conflicto abierto de mayores dimensiones.
Para las familias inmigrantes del oeste de Carolina del Norte, muchas de ellas con raíces en países marcados por la violencia y el desplazamiento, noticias como esta resuenan de cerca: recuerdan por qué tantas personas buscan seguridad lejos de casa y subrayan la importancia de la ayuda humanitaria y de la acogida a quienes huyen de la guerra.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: NBC News.



