Negocios · 2 de octubre de 2026
La inflación general de los alimentos se ubicó en 2,2 por ciento interanual hasta agosto de 2026, según la Oficina de Estadísticas Laborales, pero ese promedio esconde aumentos mucho más fuertes en productos básicos que golpean de lleno a las familias latinas.
De acuerdo con un análisis divulgado el 30 de septiembre, los hogares latinos destinan cerca del 15 por ciento de sus ingresos a la comida, frente al 11 por ciento del promedio nacional. En familias numerosas, de cinco o seis integrantes, esa diferencia puede traducirse en cientos de dólares adicionales cada mes.
Los incrementos se concentran en alimentos esenciales de la cocina latina. La carne molida de res subió 7,2 por ciento en un año y promedió 6,89 dólares por libra; la carne de res y ternera aumentó 5,9 por ciento; el pescado y los mariscos, 6,5 por ciento; y el arroz blanco de grano largo cuesta cerca de 50 por ciento más que hace una década. Michael Negrón, del Center for American Progress, resumió el problema: cuando los precios que más suben son justamente los de las necesidades básicas, el impacto sobre las familias es considerable.
Para los hogares latinos de Asheville y el condado de Buncombe, donde buena parte del presupuesto se destina a la despensa, estos aumentos presionan la economía familiar incluso cuando las cifras oficiales sugieren que la inflación se modera.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Latin Post.



