Última Hora · 26 de septiembre de 2026
Fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) tomaron durante la madrugada tres aeropuertos del norte de Etiopía, en las ciudades de Mekelle, Shire y Axum, y chocaron con tropas federales, en el peor episodio de violencia desde el fin de la guerra de Tigray en 2022.
Tras la ofensiva, un dirigente del TPLF afirmó que el grupo entra en una guerra de carácter defensivo contra el gobierno central y descartó una pronta desescalada, según la información difundida el 24 de septiembre de 2026. El movimiento sostuvo que sus acciones respondieron a bombardeos de las fuerzas federales en los días previos.
Ethiopian Airlines, la aerolínea estatal, suspendió sus vuelos a los tres aeropuertos tigrayanos. El gobierno federal en Adís Abeba no se había pronunciado sobre los enfrentamientos al momento de los reportes, aunque conserva ventajas militares y ha ampliado la producción de drones.
La guerra que enfrentó al gobierno etíope y a Tigray entre 2020 y 2022 dejó cerca de 600.000 muertos, según estimaciones de la Unión Africana, antes de un acuerdo de paz. El regreso de los combates enciende alarmas sobre una nueva crisis humanitaria en el Cuerno de África.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, la reactivación de un conflicto de esta magnitud es un recordatorio de cómo la inestabilidad global puede repercutir en los precios de los alimentos y los combustibles, además de los flujos de ayuda y refugio que en el pasado han tocado a comunidades inmigrantes en todo el país.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Mada Masr.
