Locales · 25 de septiembre de 2026
A casi dos años del paso del huracán Helene, la ciudad de Asheville ha logrado restaurar partes clave de su sistema de agua en el embalse North Fork. La compuerta fusible P4, diseñada para ceder cuando el nivel del embalse sube demasiado, fue reconstruida y ya opera con normalidad, mientras que el aliviadero auxiliar volvió a funcionar por completo a inicios de septiembre de 2026. La remoción de escombros concluyó en la primavera de 2026 y la turbidez del agua se normalizó.
Estas reparaciones tuvieron un costo de hasta 994,849 dólares. Sin embargo, las obras más grandes apenas están en la fase de diseño, y su factura promete ser mucho más alta.
La ciudad contempla un sistema permanente de pretratamiento, con un costo estimado de entre 130 y 140 millones de dólares, y una línea de transmisión alterna de unas 6.5 millas, calculada entre 140 y 145 millones. En conjunto, ambos proyectos rondarían los 280 millones de dólares, casi seis veces los 49 millones que el sistema de agua genera al año en ingresos.
Los dos proyectos deben alcanzar el 60 por ciento del diseño antes de la revisión de FEMA, algo que la ciudad espera lograr hacia la primavera de 2027. Después de la aprobación, la construcción de cada uno podría tomar entre 3 y 5 años. «Instalar una línea de agua que recorre unas 6 millas y media toma tiempo. No hay atajos, lamentablemente», explicó un vocero de la ciudad.
Para las familias latinas de Asheville y el condado de Buncombe, contar con agua potable confiable es esencial en la vida diaria y en sectores donde muchas trabajan, como la restauración, la hotelería y la construcción, que dependen de un servicio estable para operar.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: WLOS.



