Inmigración · 21 de septiembre de 2026
Un grupo de inmigrantes cubanos deportados por Estados Unidos a la República Centroafricana asegura que quedó en un limbo legal, sin documentos y sin posibilidad de moverse, en un país que el propio gobierno estadounidense clasifica como destino de riesgo extremo por sus conflictos armados y la violencia.
Entre los afectados está Yasmany Moreno de Armas, de 32 años, quien había llegado a Estados Unidos hace una década y trabajaba en una planta empacadora de carne en Miami. Fue detenido en mayo, trasladado por varios centros de detención y colocado en un vuelo de deportación desde Luisiana; según relató, se enteró de que su destino era África dos horas después de despegar. Otro deportado del mismo grupo es Aristides Fernández García.
Los deportados afirman que fueron enviados sin pasaporte ni identificación, por lo que no pueden viajar ni regularizar su situación en el país africano. La Organización Internacional para las Migraciones brinda asistencia a quienes llegaron allí. El Departamento de Estado desaconseja a los ciudadanos estadounidenses viajar a la República Centroafricana.
El caso se inscribe en la política de deportaciones a terceros países impulsada durante el gobierno de Trump. Se calcula que unas 25.000 personas han sido enviadas a naciones distintas a las de su origen, y que Estados Unidos ha destinado cerca de 50 millones de dólares a este tipo de acuerdos.
Para la comunidad inmigrante del oeste de Carolina del Norte, historias como esta refuerzan la importancia de conocer los derechos propios y de contar con un plan en caso de detención. Las deportaciones a terceros países añaden incertidumbre a un panorama migratorio ya complejo para miles de familias.
Se recomienda a cualquier persona con dudas sobre su situación migratoria consultar a un abogado de inmigración acreditado o a una organización de servicios legales reconocida antes de tomar decisiones.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: ABC News.



