Negocios · 18 de septiembre de 2026
El sector de la vivienda en Estados Unidos muestra señales de enfriamiento. Los permisos para casas unifamiliares cayeron 1,8 por ciento en agosto, hasta una tasa anualizada de 878.000 unidades, mientras el inicio de construcción de vivienda multifamiliar se desplomó 22,5 por ciento. Los constructores atribuyen las dificultades a tres factores combinados: la escasez de trabajadores, los aranceles a materiales importados y el alza de las tasas hipotecarias.
Los constructores señalaron de forma directa que la escasez de mano de obra se agravó por los operativos migratorios, un punto sensible en una industria donde los trabajadores latinos tienen un peso enorme. A esto se suma el encarecimiento de materiales por los aranceles a las importaciones, que eleva el costo final de cada casa.
En el frente del crédito, la tasa fija promedio a 30 años trepó cerca de 100 puntos base desde el inicio del conflicto en Medio Oriente y alcanzó 6,95 por ciento en la semana más reciente, su nivel más alto desde enero de 2025. El repunte responde en gran parte al temor a una mayor inflación.
El mercado laboral, en cambio, se mantiene relativamente firme: las solicitudes de subsidio por desempleo bajaron a 196.000, su menor nivel desde mediados de julio. Aun así, un economista advirtió que «la Reserva Federal no puede arreglar lo que está mal en este sector con la política monetaria», en referencia a problemas de fondo que van más allá de las tasas.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, la combinación de vivienda más cara y crédito más costoso complica el sueño de comprar casa, justo cuando la reconstrucción tras Helene mantiene alta la demanda. Y para los muchos trabajadores latinos de la construcción, la desaceleración del sector puede traducirse en menos empleos disponibles.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Spokesman-Review (Reuters).



