Negocios · 18 de septiembre de 2026
La Reserva Federal decidió el 16 de septiembre subir las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual, hasta un rango de entre 3,75 y 4 por ciento, en un intento por contener una inflación que sigue por encima de su meta. La decisión, aprobada por unanimidad por los doce miembros con voto del comité, confirma el rumbo de mano dura que el banco central había anticipado.
En su comunicado, el comité señaló que «la inflación sigue siendo elevada» y que el aumento busca «apoyar un regreso más oportuno» al objetivo del 2 por ciento. Sobre el empleo, indicó que la creación de puestos de trabajo se ha mantenido al ritmo de la fuerza laboral y que la tasa de desempleo apenas ha cambiado, una señal de que el mercado laboral se mantiene estable.
La Reserva Federal describió una economía que «se expande a un ritmo sólido», con un gasto de los hogares resistente y una inversión firme, aunque advirtió que la incertidumbre sigue alta, en parte por los acontecimientos geopolíticos. La medida se produce después de meses de presiones públicas del presidente Donald Trump para que el banco central bajara las tasas.
Un alza de tasas encarece el crédito en toda la economía: préstamos para autos, hipotecas, tarjetas de crédito y financiamiento para pequeños negocios. Para el consumidor, significa pagos mensuales más altos y menos margen en un presupuesto ya golpeado por el costo de vida.
Ese encarecimiento se siente de manera directa en las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, muchas de las cuales dependen del crédito para comprar vehículos de trabajo, sostener un pequeño negocio o dar el paso hacia una vivienda propia. Con tasas más altas, cada compra financiada cuesta más, y ahorrar se vuelve todavía más cuesta arriba.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Reserva Federal de Estados Unidos.



