Locales · 10 de septiembre de 2026
El representante federal Chuck Edwards, cuyo distrito abarca el oeste de Carolina del Norte, presentó un proyecto de ley que busca dar a los reguladores federales más herramientas para sancionar a los hospitales que ponen en riesgo a sus pacientes. La iniciativa, conocida como Health Care Accountability Mission Act de 2026 (Ley de Responsabilidad en la Atención Médica de Mission), responde directamente a los problemas del Mission Hospital de Asheville.
El proyecto permitiría a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) imponer multas económicas a los hospitales que reciban advertencias de «peligro inminente» (Immediate Jeopardy), la sanción más grave que existe cuando una falla en la atención amenaza de forma directa la salud o la vida de los pacientes. La medida también abriría la puerta a exigir monitoreo estatal y a nombrar una administración temporal en los casos más serios.
Según Edwards, hoy los CMS tienen esos poderes para regular los hogares de ancianos, pero no para los hospitales, y ese vacío deja pocas consecuencias reales cuando un centro incumple una y otra vez. El Mission Hospital ha sido colocado en peligro inminente en cuatro ocasiones (en 2021, 2024, 2025 y 2026) desde que la empresa HCA Healthcare compró el sistema de salud en 2019, lo que ha alimentado la preocupación de pacientes y personal en la región.
El Mission es el principal hospital del oeste de Carolina del Norte y atiende a decenas de condados de las montañas, por lo que su calidad de atención afecta de manera directa a miles de familias que dependen de él para emergencias, partos y tratamientos especializados.
Para la comunidad latina de Asheville y del condado de Buncombe, muchas de cuyas familias trabajan sin seguro médico o con cobertura limitada, la calidad y la seguridad del hospital que más las recibe es un asunto de primera importancia. Una mayor supervisión federal podría traducirse en una atención más segura para quienes tienen menos opciones a dónde acudir.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Asheville Watchdog.



