Última Hora · 3 de septiembre de 2026
El presidente de China, Xi Jinping, realizó esta semana su primera visita de Estado a Egipto en una década, un viaje que subraya el creciente peso de Beijing en Medio Oriente y África en un momento de reacomodo global. Xi llegó a El Cairo la noche del 1 de septiembre por invitación del presidente egipcio Abdelfatah el Sisi y ambos mandatarios se reunieron al día siguiente en el Palacio de Ittihadiya.
Durante el encuentro, Xi llamó a los países de la región a oponerse a las injerencias externas y a considerar una reconfiguración del orden de seguridad de Medio Oriente. El mensaje llega mientras varias potencias buscan redefinir sus alianzas y El Cairo intenta profundizar sus lazos económicos y militares con China sin renunciar a su histórica relación con Washington.
Los números ayudan a explicar el acercamiento. Las exportaciones egipcias hacia China crecieron cerca de 200 por ciento en el primer semestre de 2026, hasta unos 840,8 millones de dólares, y Beijing ha invertido más de 10.000 millones de dólares en el país, incluidos proyectos en la Nueva Capital Administrativa y una línea de tren eléctrico.
La escala en Egipto forma parte de una gira más amplia de Xi que incluye su participación en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Biskek, Kirguistán, otro escenario donde China busca ampliar su influencia frente a Estados Unidos y Europa.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, el reacomodo de las grandes potencias no es un tema lejano: las decisiones sobre comercio, energía y seguridad global influyen en los precios de los combustibles, en el costo de los productos importados y en la economía que sostiene los empleos locales. Entender hacia dónde se mueven actores como China y Egipto ayuda a anticipar cómo pueden cambiar esos costos en la vida diaria.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



