Negocios · 21 de agosto de 2026
El empleo de trabajadores inmigrantes mexicanos en Estados Unidos cayó 8,9 por ciento en el primer trimestre de 2026, lo que equivale a la pérdida de unos 665.000 puestos de trabajo, según cifras del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA). La caída ha encendido alertas sobre el futuro de las remesas, uno de los principales sostenes económicos de millones de familias en México.
A pesar de esa contracción del empleo, los envíos de dinero hacia México crecieron alrededor de 3,1 por ciento durante la primera mitad del año. Analistas señalan que parte de ese aumento podría explicarse porque muchos migrantes están enviando más dinero a sus familias ante el débil desempeño de la economía mexicana, aun cuando sus propios ingresos en Estados Unidos se ven presionados.
Los expertos advierten que, si la pérdida de empleos entre trabajadores migrantes se mantiene, el flujo de remesas podría debilitarse en los próximos meses, con efectos importantes para comunidades que dependen de ese dinero para cubrir gastos básicos como alimentación, vivienda y salud.
Las remesas no solo sostienen hogares individuales, sino que representan una parte relevante de la economía de varias regiones, por lo que cualquier cambio brusco en el mercado laboral estadounidense tiene consecuencias que cruzan la frontera.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte que envían apoyo a sus seres queridos, estas cifras son un recordatorio de lo vulnerable que puede ser su situación económica frente a los cambios en el empleo y de la importancia de planificar sus finanzas.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Mexico Business News.



