Última Hora · 19 de agosto de 2026
Estados Unidos y Corea del Sur acordaron recortar de forma abrupta sus maniobras militares conjuntas, después de que el presidente Donald Trump ordenara reducirlas de manera sustancial. El Estado Mayor Conjunto surcoreano informó que el ejercicio Ulchi Freedom Shield, que había comenzado el lunes, concluirá el viernes 21 de agosto, seis días antes de lo previsto, a solicitud de Washington.
Trump dijo el domingo que no estaba conforme con la participación estadounidense en el ejercicio y citó su «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un. Calificó las maniobras de costosas y «hostiles» hacia Pyongyang, que de manera habitual protesta por estos entrenamientos. Un funcionario del Pentágono confirmó que la práctica se redujo «de forma sustancial» por instrucción del presidente, con eventos de entrenamiento en vivo cancelados o convertidos en simulaciones.
El giro tomó por sorpresa a Seúl. El canciller surcoreano, Cho Hyun, reconoció ante el Parlamento que ni los funcionarios de su gobierno ni los estadounidenses conocían la decisión de antemano. Corea del Sur alberga cerca de 28.500 soldados estadounidenses, un despliegue que se remonta a la Guerra de Corea, que terminó en 1953 con un armisticio y no con un tratado de paz, por lo que ambas Coreas siguen técnicamente en guerra.
Según el diario The Wall Street Journal, Trump ha presionado a sus asesores para concretar un encuentro con Kim este mismo año, posiblemente durante su próximo viaje a Asia en noviembre. En paralelo, el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, renovó sus llamados a una mayor independencia militar del país.
Para la comunidad latina de Asheville, los virajes en la política exterior y de defensa de Estados Unidos marcan el tono del debate nacional y de las prioridades del gasto público, un contexto que influye en decisiones internas que sí tocan de cerca a las familias inmigrantes.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Guardian.



